
... o de nuestras madres. Yo misma elevé agrias propias protestas en la Junta para entregar un escrito sellado cuando a las 11:30 en punto, precisamente cuando la cola alcanzaba su momento álgido, siete de los diez funcionarios del registro decidían irse a tomar el café. Me parecía intolerable y me lo sigue pareciendo; eso no ha cambiado. Lo que no me planteaba entonces es la voluntad de autoexigencia de aquellos funcionarios en el puesto de trabajo. Probablemente eran meros administrativos que habían estado uno o dos años estudiando una oposicioncilla con el único ánimo de tener trabajo e ingresos fijos. Mientras sus compañeros más bodoques habían optado por cargar unos ladrillos en la carretilla antes de terminar los estudios y con el sobre en negro de la construcción se compraron rápidamente un flamante BMW con el que impresionar a las chavalitas a las que invitaban a copas. Por aquél entonces el futuro funcionario aún vivía con sus padres y hundía los codos en la mesa saliendo el sábado a a tomarse una cerveza rápida, y si acaso, en bicicleta. Y por fin llegaba la recompensa del aprobado, el ansiado puesto fijo que se obtenía tras un año en prácticas mal pagado en el que aún se dependía de la economía parental y otro par de años en expectativa de destino y, con un poco de suerte, quizás otros tres o cuatro años vagando por la península hasta poder concursar en la ciudad deseada. Y cuando llegaba el funcionario a esa ciudad años después y empezaba a considerar comprarse un piso con sus exiguos ahorros, resulta que estaban por las nubes, que su amigo, el que no estudió, ha comprado en el centro gracias al buen precio que le ha hecho el constructor para el que trabaja y que por mucho que ahorrara no vas a alcanzar la velocidad de subida de los inmuebles. Así que ha de tomar como una bendición el volver a casa de los padres y dejar de pagar el alquiler hasta que pueda reunir una entrada. Al menos se podía costear el café... sí, ese de las 11:30; que la culpa de irse a esa hora no era de ellos, sino del coordinador de ese departamento (sí, sí, cada departamento de la Administración tiene alguien al cargo que no suele pasarse por allí ni imponer condiciones de trabajo), que prefiere llevarse bien con los de abajo por si tiene que pedirles un favor y prefiere no tener líos. Además, si llevaban trabajando desde las 8 de la mañana, las once y media es una buena hora para parar; ¿acaso los administrados no han tenido desde esa hora para venir a entregar su papel y vienen todos a la hora del café? Cuando salgo de trabajar a las ocho de la tarde muchas tiendas están cerradas ya y no protesto por no poder comprar a la hora que a mí me viene bien porque entiendo que en algún momento han de cerrar. ¿Acaso el funcionario no tiene derecho al descanso?
Claro, es que el funcionario no trabaja por las tardes... pero en muchos bancos tampoco... o sí y sencillamente lo que no hacen es atender al público en ambos casos. En todo caso, lo que no va a recibir el funcionario son horas extras cuando se queda a sacar trabajo acumulado ni nadie le va a permitir marcharse antes en los días en que acaba antes el trabajo. En definitiva, como no se examina su rendimiento, el incentivo para acabar antes su trabajo es ínfimo. El rencor acumulado por esa idea de que no trabajan también se traduce en un peor rendimiento porque nadie les va a agradecer un trabajo mejor hecho de lo exigido. Mientras, los jefazos puestos a dedo por el político de turno disfrutan de un despacho con vistas y de absoluta despreocupación por lo que pasa en la oficina.

Pero es que ya nadie distingue entre el funcionario de a pie, incluso el interino, y el trabajador de la Administración puesto a dedo. La Administración está cuadruplicada, se crean vericuetos administrativos que hacen ir y venir los papeles para justificar la creación de nuevas oficinas y nuevos jefes y la culpa de todo eso la reciben los funcionarios, que se limitan a cumplir con su horario y sacar su trabajo con profunda desmotivación.
Sin embargo, no deberían estar desmotivados, porque siempre se han acordado de ellos; ¡ahora más que nunca! Se acuerdan de sus horas de trabajo para aumentarlas, de sus pagas extraordinarias para suprimirlas (el 10% de su sueldo anual) y de sus días moscosos. Y yo que tuve mi tiempo de encierro para estudiar movida exclusivamente por la estabilidad, resulta que no puedo siquiera confiar en recibir un sueldo conforme a mi trabajo. Si me planteo marchar, pienso en lo insolidaria que soy con aquella persona que quedó fuera en la oposición y desearía estar en mi lugar. Entre tanto, tengo que sufrir la crisis de un país en mi bolsillo y en el incremento de mi carga de mi trabajo y escuchar comentarios alegres desde un piso en el centro diciendo que "ya era hora". Lo que no acabo de ver es a ningún político bajándose el sueldo o renunciando a sus dietas ni a ningún constructor o banquero expropiados de los pisos en remanente para aquellos que se han quedado sin vivienda. Tampoco veo que la calidad del servicio público disminuya, porque, en realidad, existe una conciencia colectiva de que no debemos privar de un mínimo de calidad al ciudadano, pese a los escasos medios de los que disponemos. De esos medios irrisorios hablaré otro día.
Es un tema que se habla ene le libro recomendado ene entradas anteriores ¿Por qué quitar derechos a los funcionarios? ¿por qué no igualar los de los otros trabajadores a los de ellos? ¿No nos gustaría estar asúia atodos? de nuevo la envidia es el deporte nacional y los que mandan la usan como cortina de humo... mientras aplaudimos que se QUITEN DERECHOS LABORALES ¿De verdad sabemos lo qué hacemos?
ResponderEliminarVecín
+1 Vecín, sigo sin entender por que en vez de reclamar para nosotros las ventajas de los otros, insistimos en traerlos a nuestro barro... más que envidiosos, gilipollas.
ResponderEliminarLo que hay que tener en cuenta es que funcionarios no son solo las personas que trabajan en una oficina y con su plaza fija, no, la gente esta muy equivocada; funcionarios también somos los sanitarios, bomberos, policías, profesores,...y una larga lista. Yo soy enfermera, llevo 7 años trabajando con contratos basura y entre contrato y contrato también me he quedado en paro; trabajo mañanas, tardes, noches, guardias de 14 horas y festivos; sin derecho a disfrutar mis vacaciones cuando a mi me gustaría porque como soy contratada muchas veces te dejan lo que sobra; sin tener la mayoría de los días 5 minutos para poder descansar en mi jornada laboral ni poder beber un vaso de agua; haciendo turnos de noche de 10 horas en los que no puedes ni sentarte; cobrando un sueldo de mala muerte (porque no sé lo que se piensa la gente que cobra un funcionario); trabajando festivos y cobrando 10€ más por día festivo...cuántas guardias de Navidad he trabajo yo???cuando me gustaría poder estar en mi casa con mi familia, pues os aseguro que muchas y cobrando una mierda por estar 14 horitas trabajando, sin poder parar pero claro los "funcionarios" no trabajan los festivos; trabajar cada día en una planta o servicio del hospital diferente, pues yo he estado 6 meses trabajando así, cada día en un sitio diferente, llegaba preguntaba a mi supervisora donde tenía que ir y ale a buscarme la vida...O hacer una guardia de 14 horas (desde las 8 hasta las 22h) y al día siguiente volver de mañana por turno, no por ningún cambio personal...eso tampoco nadie lo ve. Sin embargo, me tratan como funcionaria, nunca he cobrado la paga extra de Navidad y ya no la cobraré, de todas formas para la miseria que daban...Yo no arriesgo mi vida como lo puede hacer un bombero o un policía, pero la arriesgo de otra manera que la gente no ve, yo trabajo rodeada de personas que están enfermas y algunas con enfermedades infecciosas que no tienen cura como son el sida o la hepatitis c...yo corro el riesgo cada día de contagiarme con alguna de ellas y es para toda la vida, éstas que no tienen cura, pero otras como la tuberculosis que aunque se puede curar, dejan secuelas y el tratamiento es muy largo, yo tengo a compañeros que por desgracia les ha tocado. Pero luego cuando te sientas o tomas un café, aunque tú tengas todo tu trabajo hecho...siempre hay gente que suelta el comentario, "míralas todo el día ahí metidas" lo cual es mentira. Esta es mi situación y mi lucha día a día porque al personal de enfermería se nos valore, pero para que quede claro no todos los funcionarios tienen su plaza fija ni todos pueden irse a tomar el cafelito. Sin embargo, si nos recortan el sueldo, nos suben las horas de trabajo, nos quitan la paga extra de Navidad (xq los hijos de los funcionarios no tienen derecho a Reyes) y nos quitan derechos laborales. Con esto no critico a los que se lo pueden tomar, porque TODOS, absolutamente TODOS, tenemos derecho a poder descansar en nuestra jornada laboral un mínimo de 15 minutos, pese a quien le pese. Y la gente que no es funcionaria también descansa y se toma su café, más su bocadillo, pero claro nosotros no los vemos. Y si nos ponemos así y no defendemos los pocos derechos laborales que nos quedan...no nos defendemos mutuamente todos los trabajadores, nuestro gobierno va a seguir haciendo lo que le dé la gana. Ese es el gran problema de los españoles, que nos unimos para el fútbol, para apoyar a 11 tíos que están forrados y que no pagan ni un puto impuesto...y no nos unimos para defender nuestros derechos. Es una vergüenza.
ResponderEliminarEse es el gran problema Noemí, que parece que no sólo el Gobierno sabe como arruinar a los currelas, sino otros tipejos que por dar patadas a algo redondo se llevan cantidades indecentes y encimas hay quienes le s hacen la ola y se sienten orgullosos porque ganan no se cuantas copas...Pues vaya que clase de orgullo más "cutre"...(disculpas si alguien se ofende,pero a mi tb me ofende lo que hacen estos SRS. y lo único que siento es rabia e impotencia...)
EliminarBlanca
Lo que no entiende la gente, que eso es lo que más triste me parece, es que lo que pretenden es cargarse todo lo público para entrar a saco las multinacionales a gestionarlo. De esta forma dicen algunos que el estado se ahorra dinero. Yo pongo en duda que se ahorren grandes cantidades, y lo poco que puede arañar el estado gestionando así lo público es a costa de que las empresas que accedan al pastel van a recortar sueldos y derechos de los trabajadores por un lado, y por otro, dudo mucho que el servicio que preste sea mejor que el que dan los empleados públicos. Y si no que me digan a mí a ver quién tiene los santos cojones, por ejemplo, de invertir su dinero en fondos de pensiones que cuando te jubiles lo más probable es que el banco haya quebrado o desaparecido, teniendo en cuenta el nivel de choriceo de este país. A ver quién deja a sus niños en un colegio privado con, la mayoría de las veces, enseñanza religiosa y si no es así con métodos de enseñanza muy cuestionables. A ver quién va a un hospital y le dicen que se tiene que hacer tal o cual prueba pero que como es muy cara si quiere tiene que pagarla....... En fin, así podemos seguir hasta el infinito. Lo más jodido de todo esto es que lo están consiguiendo. Los grandes magnates de las finanzas ya tienen previsto entrar a saco en todo lo público y quedarse con todo, con el beneplácito de los políticos. Nos acordaremos en un futuro de los empleados públicos y, si no, al tiempo.
ResponderEliminarVALE YA!!!Ya esta bien conque a los funcionarios les quiten, les recorten...somos currelas que trabajamos como el que más. Yo tb trabajo, pero trabajo domingos y fiestas de guardar, y cuando mis amigos están de fiseta o en mi época joven se iban de vacaciones yo tenía que trabajar. Luego logré (por mis méritos y horas de etudios...) sacar una oposición a la que accedian 3000 o 5000 persona paRA 100 miseros trabajos. Y resulta que voy y apruebo. Así que para lograr ese puesto que parece que todos ansian he tenido que "trabajar" lo mío.El problema es que en todo este tiempo desde que saque mi plaza, los puesto de los "soldados" no han sido más de 20; pero quereis saber cuantos despachos y jefes y jefecillos se han creado (sacado de la manga)? Pues ni más ni menos que entre 15 y 20 chupatintas que lo único que hacen es eso cobrar. Así que, en vez de echar carros y carrtas a los que nos lo hemos currado y luchado, más vale que nos
ResponderEliminardediquemos a pedir que el Senado se vaya a tomar por...Donde ya sabeis,que en vez de tanto ministerio se reduzcan a la mitad, porque lo sabrán son jefes y chupatintas que no hacen nada. Y si alguno sois jefe ojefecillo, pues lo siento, pero pocos jefes conozca que hayan opositado o se lo hayan ganado.
Blanca.