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sábado, 14 de julio de 2012

Cortinas de humo...

Me levanté en un hostal en Nairobi. No puede haber un lugar más de paso. Había descansado muy bien. Me pedí un par de tortitas y un café con leche. Un pequeño grupo de voluntarias suecas que desayunaban frente a mí embellecían una mañana un poco gris y algo fría (como casi todas las de Nairobi). Nada especial. Conecté el ordenador y entré en un diario español… Nos han robado. Nos han robado a todos. Y lo peor es que no se han llevado solo nuestro dinero. Se lo han llevado todo. Todo lo que era nuestro. Se han llevado la alegría. La vida. Nuestro pan y el de nuestros hijos. Nos han robado la calle, el café de la mañana, los cines, los bares, la memoria. Mi felicidad y lo más importante: LA FELICIDAD DE MIS AMIGOS, DE MÍ FAMILIA, DE MÍ GENTE. Y han tenido la desfachatez de decirnos que es culpa nuestra: Vivimos por encima de nuestras posibilidades, gastamos por encima de nuestras posibilidades, ¿Seríamos también felices por encima de nuestras posibilidades? Han engañado a generaciones enteras. Y ahora sólo nos queda la calle. O fugarse (como hemos hecho los más cobardes). Nos enfrentamos a un problema global que para nuestra historia reciente es nuevo. Es uno de esos momentos en los que la solución no está en los políticos, ni en los banqueros, y por supuesto tampoco en la policía o el ejército. Estamos ante un momento histórico en el que la solución está en cada uno de nosotros. ¿Cómo vamos a confiar la salvación a los que nos hundieron hasta el cuello? ¿Cómo vamos a creer a los que nos mintieron? ¿Cómo vamos a salvar un país, un mundo, endeudado pidiendo préstamos a los que nos robaron?¿Sentarías a Hitler a negociar la paz en la Segunda Guerra mundial? ¿Qué pasaría si hubiésemos confiado en Franco para salir de la dictadura? ¿No, verdad? Tuvo que morir Franco, tuvieron que asesinar a Hitler para empezar a pensar en un cambio. NO NOS VAN A AYUDAR. NO NOS QUIREN AYUDAR. NO SABEN CÓMO HACERLO. Mandémoslos a la mierda , si es que allí los quieren. NO votemos. NO invirtamos en sus fondos sin saber qué hacen con nuestro dinero. NO les cedamos ni un palmo de derechos sociales. NO nos sentemos en la misma mesa a comer las migas del pan que nos robaron. Pensaba esto, caminaba en aquella mañana con el peso del mundo sobre los hombros en una ciudad lúgubre y apestosa. Gente por todos lados buscando dinero, cómo gastarlo, cómo ganarlo. Pensé que me matarían si supiesen lo que llevo encima. Vivimos en una mentira. Una enorme mentira en la que te quieren hacer creer que el estado, los bancos, los padres de la patria, el ejército, la policía y el mismísimo DIOS cuidarán de ti. Pero no, estamos solos, solos e intentando tener fe en los traidores. Solos y confiando en las peores personas que hay sobre la faz de la tierra. Es todo una horrible cortina de humo. La crisis económica es una cortina de humo, es la punta de un iceberg que se nos está metiendo por el culo. Debajo está lo peor, las otras crisis, las que no tienen remedio o ,si lo tienen, es muy difícil. Me refiero a la crisis ambiental, por ejemplo, irremediable ya, y que hará que en un par de siglos, o quizás antes, nos estemos comiendo unos a otros. O a la crisis de valores, a la continua violación de los derechos de los trabajadores y de los individuos: El derecho a una vivienda digna, el derecho a una vejez digna, el derecho a ser joven y no ser un excluido por ello. También la crisis humana, la pérdida de las raíces de cientos de tribus y pueblos milenarios en un mundo globalizado sólo para repartir nuestra mierda sobre sus cabezas. Y por no hablar de la crisis de ilusión, la crisis de vida, la que todos tenemos y que hace que hoy pasee por una ciudad terrible, con los pies de plomo, mirando al suelo con una tristeza crepuscular. Una tristeza tan grande que ni tan siquiera aquel alegre grupo de suecas pudo solucionar. Que ni tan siquiera el equipo sueco de boleyplaya femenino podría solucionar. Un día horrible que ni un helado de chocolate o una cerveza helada pudo arreglar. Y eso en mi, es grave. Marcos Vecín

4 comentarios:

  1. Una canción de Celtas Cortos dice: "mantenemos ilusiones que no nos podran robar, los amigos, los amores, las ganas de disfrutar". Así que al menos eso no nos lo roben. La canción continúa diciendo: "Seguiremos insistiendo en que el mundo hay que cambiar, si siguen así las cosas La Tierra va a reventar" Y esto también viene muy a cuento.

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  2. Pirata...!!Animo! Eso es lo que quieren vernos hundidos, desesperanzados, desesperados...para cuando estemos en la cuerda floja o andando de puntillas "atacar". Así que, aunque lo estemos (que hay muchas razones para estarlo...), no tenemos que demostrarselo e inentar sacar fuerzas para luchar, gritar, protestar, renegar...pero que el enemigo (los corruptos de los gobernante) no vean que somos sumisos, obedientes, y que acatamos lo que imponen. Así que,como decían nuestros antepasados..."a las barricadas...." y con la cabeza alta y de pies. Bss Marcos. Cuidate y ánimos.
    Blanca.

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  3. Cómo te entiendo Vecín...tu lo sabes...asi andamos todos por aquí, con esos días y esos momentos reflexivos... pero conseguiremos que cambie....o lo intentaremos!!
    Perla.

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  4. Nos tenemos los unos a los otros. Somos los de abajo y vamos a por los de arriba. Ahora más que nunca

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