La infancia tierna y la juventud alocada son las épocas de la vida que más nostalgia despiertan en los seres humanos. Nos sumergimos en ella, la dejamos florecer a gusto, azul, versión extendida y mejorada de la realidad que fue, hasta que de repente, un detalle nos devuelve al recuerdo real, imperfecto y maravillo de lo que sucedió verdaderamente.
En eso estaba yo hace unas cuantas tardes, en recordar lo hermoso de la niñez mientras paseaba por mi tierra natal, León, tras un largo tiempo fuera, cuando en la Avenida de la Independencia, en el local donde por muchos años servían los hojaldres y las mantecadas de Alonso, vi un enorme cartel de "compro oro". La empresa que aseguraba pagar más que nadie, había pagado a un publicista para que colocase la imagen de una inmensa mano humana señalando al lector con un amenazante dedo índice. Encima y debajo, letras azules en una tipografía muy fea resaltaban sobre fondo amarillo. Y ahí se me fue a la mierda la nostalgia de cuarto de EGB.
Ese dedo señalando me puso delante en una fracción de segundo el libro de religión que era de obligado estudio en el colegio de las Agustinas. Tema 10. Fuera márgenes, impreso a sangre, el dedo, la mano y una frase contundente entre exclamaciones: "¡TÚ, ERES UN PECADOR!". Aunque hoy asociemos esa frase al célebre humorista andaluz, de aquella esas bromas pesadas las gastaba solo y exclusivamente el Santísimo a través de sus asalariados en la tierra. Pero yo, ingenua, ajena como todos los niños a la moral judeocristiana, le dibujé un lustroso y colorido moco en la punta del dedo al creador, que me valió un castigo ejemplar que nunca llegué a comprender y que me condujo por el camino directo al ateismo propio de los estudiantes de colegio de monjas.
Ni veinte kilos debía pesar yo, y ya me querían hacer cargar con el peso de una mentira llamada pecado.
Chusa
cuantas cosas nos han cargado los viejos.. perdonar y soltar lastre...
ResponderEliminarPor qué nos harán a los hijos cargar con el "equipaje" de nuestros padres... (tanto a nivel microscópico como macroscópico). Una anécdota de una amiga que asistía a un colegio cristiano en la india. Al regresar a casa malumorada por los profesores, su madre le recordaba "hay un buda dentro de ellos también, y en cada grano de arena y en cada gota de agua". Al pedirle un día hacer un dibujo de Dios, la mayoría pintó al anciano resentido, menos ella que dibujó un cuadrado marrón donde indicaba "arena". Al explicárselo a la maestra (hay un buda en cada grano de arena), desató su furia y mandó una carta a su madre. Tras la respuesta de la madre, la maestra la llamó en privado. "Tu madre no se puede salvar. Tu madre va a ir a un lugar horrible donde ardera para siempre, y pedirá agua y no le darán ni una gota. Tú puedes salvarte, y estarás en un lugar maravilloso, el cielo, y la verás arder y sufrir desde arriba..." en ese momento mi amiga, que no entendía nada, gritó, "¡pero el cielo es un lugar horrible, yo quiero estar con mi madre!"
ResponderEliminarNo comments. Un saludo!
E.R.